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boasondas

Todo son preguntas



Cómo es posible tanto horror.

Qué hacen, con quién viven, quienes son sus amigos.

¿Tienen hijos, padre, madre?, los causantes de tanto horror.

¿Se miran al espejo? ¿Se miran las manos?

¿Miran a los ojos de la gente con la que se cruzan?

¿Parten el pan con esas mismas manos?

¿Ayudan a cruzar a los ancianos en los semaforos?

¿Acarician, hacen el amor?

¿Lloran?

-Victor Manuel-

me gusta el naranja



Las hormigas que empezaban a recorrer el interior del estómago a medida que nos acercábamos a la playa aparecen últimamente mucho antes. Simplemente mirando en el ordenador los colores que dibujan los swells empezamos a ponernos nerviosos. De verde oscuro a granate intenso. De quedarse en casa a buscar picos escondidos en las rías donde no esté desfasado.

¿Pierde el surf su esencia con esta ayuda virtual? Puede. Pero de lo que no cabe duda es que gracias a estos colores, las flechas que marcan la dirección del viento, las surfcams, las tablas de mareas, etc, puedo decidir si mañana voy a surfear temprano o me quedo con mi familia.

Día triste



Hoy han matado a casi 200 personas a 600 km de aquí y la onda expansiva nos ha dado a todos. Ya nada importa. Todo pasa a un segundo plano. El surf se convierte en algo superficial y ni siquiera sirve como linea de escape.

Mi absoluta repulsa y condena a esta acción y a cualquiera que piense como los asesinos.